Esta la iba a subir aquel desgraciado día de octubre en el que el cielo cayó sobre la cabeza de media España. Creo que ya ha pasado un tiempo prudencial como para que nadie se ofenda. Si no es así, pido disculpas.
Aquella noche hubo un muerto por el agua en los alrededores, pero está claro que no fue porque el mandamás del lugar estuviera en El Ventorro, en lugar de activando las alarmas.
Estupendo encuadre de un pueblo bellísimo.
Bien editada por cierto.
De lo del Ventorro mejor ni hablamos, vergüenza da que todavía no haya dimitido o lo hayan hecho dimitir.
Saludos.
Está muy bien, si señor, me gusta hasta el detalle de cómo tapan las puertas para que entre la menor cantidad de agua posible…
Que la Fuerza te acompañe!
Como nos introduces en esas calles tan bonitas y tan recoletas. En mi imaginación la cancela de la derecha se me antoja un bar, y me veo dentro tomando una buena copa de vino…Buena foto.