En las ciudades siempre hubo gente pendiente de lo raro. Un hombre que habla solo, un borracho dormido en un portal o un viejo empujando un carro lleno de trastos bastan para que algunos aflojen el paso y miren. No suele ser compasión. Es más bien curiosidad o la tranquilidad de comprobar que el desgraciado es otro.
Tendremos que reconocer que en ocasiones el fotógrafo anda detrás de esas escenas. Camina despacio, mirando más a las personas que a los edificios. No busca las calles limpias ni las terrazas llenas. Busca al mendigo, al loco, al que va mal vestido o parece perdido, al que considera “diferente”.
Cuando lo encuentra prepara la cámara con los parámetros adecuados igual que el cazador monta la escopeta a la espera de la pieza, levanta la cámara, busca el encuadre y con una mezcla de prisa y satisfacción… ¡click!
Luego la gente mirará aquella fotografía en una exposición, en un periódico o en un foro de fotografía y hablará de humanidad, de sensibilidad y de arte.
No entiendo el título, supongo que lo aclaras en el texto, pero a pesar de haber conseguido significativos avances en la escritura, sorprendentemente mi comprensión lectora sigue en mínimos, misterios neurológicos, y hoy no tengo terceros a los que pedir misericordia.
Bonita calle y buen encuadre. Creo que si le bajas las altas luces un pelín, al mismo tiempo que le das una miaja de contraste y la enderezas, es posible que le venga bien.
Tras leer el texto que acompaña a tu fotografía, entiendo que el título se refiere a que no es lícito, con la excusa de hacer arte, obtener imágenes de personas que por un motivo u otro son desgraciadas. En el caso de que mi interpretación sea correcta, tu posición es comprensible pero creo que admite matices; fotos así pueden perseguir, por ejemplo, denunciar una determinada situación, y en todo caso creo que pueden ser válidas si las imágenes tratan al sujeto con respeto. Cuando en el título incluyes un “mea culpa”, entiendo que crees aplicable tu razonamiento a la foto que nos presentas, en la que aparece una señora cuyo físico está notablemente alejado de los cánones de la belleza.
Por lo demás, estoy de acuerdo con el siguiente comentario de @Xoray:Bonita calle y buen encuadre. Creo que si le bajas las altas luces un pelín, al mismo tiempo que le das una miaja de contraste y la enderezas, es posible que le venga bien.