Henry Peach Robinson, en 1858, realizó el fotomontaje “Desvaneciéndose” (Fading Away) combinando cinco negativos, para demostrar que la manipulación de la imagen fotográfica (fotomontaje) era una herramienta artística para expresar emociones, superando las limitaciones técnicas y la mera documentación de la fotografía. Fue el paso definitivo para que la fotografía empezara a ser considerada como arte y no solo un documento técnico. Sin duda, no pocos pusieron el grito en el cielo por semejante atrevimiento, pero hoy, esa “escena falsa, manipulada y tramposa”, está considerada una auténtica obra de arte. Desde entonces, la manipulación de la fotografía para conseguir fines artísticos, ha sido una constante, y una técnica aceptada como lícita desde hace décadas.
Hoy, si a esa falsa fotografía le añades una imagen falsa, se está cometiendo un acto inaceptable, quizá tan inaceptable cómo el que cometió el bueno de Henry en 1858.
En este caso, la imagen añadida es inaceptable porque la de Robinson no necesita ser completada. Ni la de Robinson, ni ninguna de las grandes imágenes de la historia de la fotografía.
Por otra parte, las composiciones que se saben falsas o no reales, forma parte de la historia del arte. El problema está, en mi opinión, en la facilidad en que hoy en día se logra eso. Ha dejado de estar en manos de unos elegidos, que además eran grandes profesionales, para caer en manos de la «multitud», lo que la ha convertido en vulgar y la vulgaridad es enemiga del arte.
No te voy a quitar la razón, pero sólo haré un inciso. Hace unos años, cuando se realizó el paso de analógico a digital se produjo un auge de la fotografía, que se incrementó con las cámaras en los móviles. Hoy, cualquier habitante de la tierra, y no es exageración, puede hacer fotografía. Es decir, no puede haber una multitud más grande con el poder de fotografiar, y a pesar de eso, nadie duda en considerar arte a nuestra afición y en ser capaz de distinguir a los verdaderos artistas de la multitud.
Las herramientas que consiguen una “democratización”, como lo es Photoshop o como lo es la IA, no nos hacen artistas a todos, pero sí facilitan que los verdaderos artistas puedan expresarse.
Un martillo y una sierra, a pesar de ser fáciles de utilizar, no te convierten en carpintero, pero todos estaremos de acuerdo en que difícilmente existirían los carpinteros sin esas herramientas.
Montaje, bueno o malo, es lo que es: un montaje. Algo no auténtico pero que sirve a un fin o propósito. Si el fin justifica los medios lo decide quien se enfrenta a ese dilema.
En el pasado lo tuvo, y también tuvo una respuesta: surgió un movimiento de rechazo en pocos años dando lugar a una fotografía más fiel a la realidad, intentando dar a la fotografía “directa” un valor artístico intrínseco, sin depender del montaje.
Que la fotografía sea un arte es como la escritura, todos sabemos escribir pero no nos convierte eso en escritores. La fotografía, como todas las artes es un medio de expresión y depende del mensaje que uno exprese y del modo en que lo exprese podrá ser considerado artista y algunas de sus obras obras de arte. Y no creo en el artista que todo lo que hace sea arte por haber creado una o varias obras reconocidas.
A día de hoy yo sería incapaz de hacer un fotomontaje con varios negativos sin que se note
Concebir el fotomontaje es otra historia y si no que se lo pregunten a un tal Oscar Rejklander que se lo curró con 32 negativos - placas de vidrio para más cachondeo
Yo ya no voy a entrar en la discusión sobre si la fotografía es o debe ser real. Real o engaño es solo una cuestión de la intención que haya detrás. Si es artística bienvenida sea, pero la manipulación de la opinión en base a una apariencia de realidad ya es otro cantar
Si, todo el mundo puede hacer hoy fotos, montajes o cualquier producto audiovisual. Igualmente como gran parte del mundo sabe escribir y puede producir textos. Pero con los textos acceptamos que no todos seran grandes novelistas exitosos, aunque ChatGPT produce la mayoria de cartas que se ecriben diariamente y ayudan a autores a corregir y arreglar sus productos.
Pero parece que en textos queda mas claro lo que es la vinculacion de la obra al autor, al contenido y al continente.
Quiero decir que siempre ha sido poco, que un autor o una IA produzca una Imagen solo segun las “leyes de la Gestalt”. Originalidad es bastante mas que eso.
Para mi sigue siendo la esencia la presencia de un autor natural, que me ordene una escena a su gusto y con su intencion subjetiva, desde su punto de vista. Y si es de una forma visualmente novedosa, mucho mejor. Ademas creo que eso se sigue cotizando bien….
Si se puede hacer fotos de boda solo con IA, pero a ver que pareja le interesa eso? La misma Imagen IA para anunciar productos de boda: Genial! Me ahorro todo el montaje, pero ya no es una boda y el contexto seria otro. Veamos la version intermedia: Simulando una boda en un estudio con actores para hacer fotos de boda - Muchas decisiones de mucha gente influyendo en el rasultado de esa Imagen. El fotografo me tendra que ordenar ese contenido para el continente foto de una forma original y si puede ser novedosa.