Propietaria:
No me puedo creer lo que he pasado… Tres meses para recuperar mi propia casa.
Agente 1 (sonrisa ensayada):
Precisamente por eso estamos aquí, señora. Lo que le ha ocurrido hoy puede volver a pasar mañana.
Propietaria
Gracias por el optimismo.
Agente 2:
No es pesimismo, es estadística. Las viviendas que ya han sido ocupadas tienen más probabilidades de volver a serlo.
Propietaria:
¿Y ustedes lcómo lo saben?
Agente 1:
Porque trabajamos con cientos de casos al año.
Propietaria
La policía ha actuado esta vez.
Agente 2::
Sí, pero ha tardado meses. ¿Cuánto le ha costado eso en abogados, suministros, estrés…ehhh, cuánto?
Propietaria:
Pues sí, demasiado.
Agente 1::
Por una cuota mensual menor que lo que cuesta una cena fuera, usted duerme tranquila.
Propietaria:
Siempre dicen lo mismo: “dormirá tranquila”.
Agente 2::
Porque es verdad. Instalamos alarma conectada, asesoramiento legal 24 horas y cobertura por daños.
Propietaria:
¿Y si no vuelve a pasar? Porque lo cierto es que me ha pasado a mí, pero no soy tonta y veo que en los medios de comunicación exageran muchísimo los casos de ocupación para vender seguros como el suyo y similares…
Agente 1::
Pues si no vuelve a pasar, mejor. Entonces habrá invertido en prevención. Como quien paga un seguro médico esperando no usarlo.
Propietaria:
No me gusta decidir en caliente. Me gustaría pensarlo.
Agente 2:
Lo entendemos. Pero no le de más vueltas. Es justo ahora cuando su vivienda es más vulnerable. La cerradura será nueva, saben que ha estado vacía… ¿No se da usted cuenta? Señora, ¡por Dios!
Propietaria:
¿Y cuánto cuesta exactamente?
Agente 2:
Tenemos varias modalidades. La básica cubre defensa jurídica y gastos de desalojo.
Propietaria:
Déjenme el contrato. Lo leeré con calma.
Agente 2:
Señora mía, si lo firma hoy, incluimos instalación urgente sin coste adicional.
Propietaria:
Veo que no se rinden fácilmente.
Agente 1:
Nos dedicamos a evitar sustos. Y usted ya ha tenido suficiente.
Propietaria:
Está bien. Pero si me siento engañada, seré peor que los okupas.
Agente 2 (riendo nervioso):
No tendrá motivo.
Propietaria:
Eso espero.
EPÍLOGO:
Al día siguiente, como todos los días, los medios hablarán de inseguridad. Entrevistarán a “expertos” pagados y publicarán estudios financiados. Las grandes aseguradoras ponen el dinero y el mensaje circula. No obligan a nadie: crean preocupación constante. Después ofrecen la solución. Y muchos firman creyendo que decidieron solos.
Pero no se puede negar que existe un problema OKUPA, que se da mayoritariamente en locales y viviendas deshabitadas propiedad de BANCOS y Corporaciones, autores de esos desahucios a personas que no han podido atender las leoninas condiciones por ellos estipuladas.
