Las minas de São Domingos - dos fotos -

Las minas de São Domingos fueron abandonadas hacia los años sesenta del siglo XX. La tierra conserva colores increíbles: ocres, rojos, amarillos y negros que recuerdan lo que tuvo que ser la explotación principalmente de pirita.

Durante muchos años, cientos de hombres descendieron allí buscando pirita y cobre. Entraban cuando todavía no había amanecido y regresaban con el rostro cubierto de polvo, la ropa empapada de sudor y el cansancio pegado a los huesos.

Ahora quedan edificios derruidos, chimeneas silenciosas y caminos por los que ya no pasan vagonetas. El agua de algunas balsas, teñida de tonos rojizos, refleja un paisaje extraño y hermoso, casi de otro planeta.

Cuando uno pasea por São Domingos cuesta imaginar el ruido que debió de llenar aquel valle: golpes de metal, máquinas, voces, silbatos. Hoy sólo se escucha el viento.

Curioso lugar y bien visto.
Esa segunda parece una pintura.
Creo que esa primera, hubiese quedado mas vistosa en color.

Estoy de acuerdo con Jose. Viendo los colores de la segunda, apetecen los de la primera. Pero seguro que tenías tus buenos motivos.