Una de mis pasiones es el cine y sin duda una película que me marcó fue El Exorcista, que siendo mucho más que una historia del género del terror me introdujo en este tipo de cine el cual he disfrutado durante toda mi vida aunque estos últimos años echo de menos películas que me hagan sentir esa experiencia tan especial, aunque si las hay que me divierten y entretienen, eso también es de agradecer. Lógicamente no la vi en el cine ya que se estrenó en España el año de mi nacimiento pero nunca se me olvidará cuando siendo adolescente la alquilamos en video y lo que sentí al verla…ay! esos años.
50 años después del estreno en cines de la película, en concreto hace un mes, estuve colaborando con algo muy chulo que hace mi amigo Jorge Rivera, él que en sus años mozos trabajo en un pasaje del terror en nuestra querida tierra Malagueña, ahora a parte de hacer multitud de cosas relacionadas con el arte, cine, teatro, música…también dedica unos días al año aprovechando la festividad de Halloween para enseñar a niñas y niños a asustar, porque es una parte de la interpretación que también hay que aprender y es mucho más complicado de lo que parece.
Siendo yo una persona que solo piso la capital Danesa una vez al año y es para ir para el aeropuerto cuando viajo a España, no me suelo encontrar agusto en la jungla de asfalto y menos si hay mucha gente, lo mío es la naturaleza, el silencio y observar la fauna… y cuantos menos humanos haya a mi alrededor mejor!. Pero está claro que esta excepción merecía la pena, volver a ver a uno de mis mejores amigos de vuelta por unos día en Copenhague y lo que pude disfrutar de ver como se metían en el papel esas niñas, y digo niñas porque solo había un niño, ver esa puesta en escena en un pasaje del terror magníficamente recreado en la sala de un teatro, con escenas muy de Lovecraft, las gemelas de El Resplandor y hasta una pelotita que venía votando en un momento del recorrido haciendo su homenaje a otra gran película como es Al Final De La Escalera, sin duda fue una experiencia que me maravilló.
Hacer las fotos fue divertido, la visita al pasaje iba por grupos con unos minutos entre una visita y otra para que no se solaparan y entre grupo y grupo yo iba haciendo el recorrido detrás de ellos cuando pasaban y tiraba alguna foto a las niñas interpretando su papel.
En este caso solo os puedo mostrar una parte de esas fotos y concretamente las relacionadas con la película de William Friedkin basada en la novela de William Peter Blatty, El Exorcista. Aunque las fotos ya las compartieron en redes sociales, al ser menores las protagonistas solo voy a compartir esa parte y les he pixelado la cara a las niñas, pero quería compartir por aquí esta experiencia y mostrar o por lo menos intentarlo a través de algunas imágenes como estas nuevas generaciones también saben asustar, en este caso con mucha profesionalidad y arte.
El Cura es un actor de teatro Danés, Caspar Samsø Clausen.
Y una del making of que hizo mi amigo Jorge.
Un saludo.





