Pues, cuando acaben de protestar en tu pueblo, que se vengan al mío. Zaragoza está llena de alcorques vaciados y posteriormente cementados. No les gustan los árboles parece ser.
Interesante proyecto que me gustaría seguir.
Un abrazo.
Me alegro de que hayas sacado algo de tiempo para ir mostrando ese trabajo que tan buena pinta tiene.
Hay que ver cómo ese candado nos revela el contexto (sin él nadie hubiera advertido ahí una puerta).
Un abrazo.