Bacu

Ésta mañana me ha saltado la sección de recuerdos en el móvil (yo la llamo así) y entre otras ha aparecido una fotografía de Bacu.

Cuando llegó, sabía decir cuatro palabras en castellano y entendía dos, y al preguntarle por su nombre, contestó sin vacilar “Bakú”…, y con Bacu se quedó, a pesar de que se llamaba Farid y que Bakú era su ciudad natal.
Nunca quiso dormir en el albergue, y si le invitabas a comer, el te devolvía el favor con un dibujo o cualquier otra cosilla manufacturada de cosecha propia. Su casa de invierno era el cajero del Santander y su chalet de verano, un banco del Prado o del Gasset.
Una mañana de julio, amaneció molido a palos, la cabeza abierta, la ceja partida y un poema de César Vallejo escrito en la espalda a puros varazos.
-M’an pegao, Jorge, y me duele.
-Vente a mi casa unos días hasta que te recuperes.
-No, te invito yo a mi banco a cenar…

(…y aquella noche cenamos unas estrellas con tristeza).

Bacu, se fue a la semana siguiente sin decir ni adiós ni hasta pronto, porque los amigos no necesitamos de esas ñoñerías para acordarnos del último apretón de manos.

P.D.: Ésta foto es social pura y dura, así que, visto lo visto, la pongo en “Retratos y fotografía de moda” con la seguridad de que no desentonará.:smirking_face:

La imagen tiene el permiso del modelo.

3 Me gusta

Hola Jorge

Buen retrato muy duro acompañado de tu historia toma mas fuerza si cave

saludos

Me parece un retrato magnífico. Has logrado que los rasgos del personaje tengan una dureza muy acorde con la de la historia que nos has contado sobre él. Enhorabuena y saludos.

Las postillas propias de heridas recientes y esos ojos húmedos que luchan por evitar que asomen las lágrimas componen una imagen rotunda y dura, sin concesiones. Y ello adobado con un estupendo BN.
Únicamente me pensaría si bajar la acutancia propia del enfoque.
Saludos.

Primero la narracion y luego la foto con las señales de la paliza, el brillo de esos ojos, el excelente B/N y no hace falta nada mas, bueno el testimonio de una de las lacras de esta sociedad inhumada que nos toca vivir, saludos