Un paseo de calle, una Ricoh y unas cuantas fotos que sobreviven

Os dejo un breve vídeo de una salida de fotografía de calle. Tiene subtítulos en castellano, catalán e inglés.

No es un tutorial, sino una pequeña nota de trabajo: caminar, mirar, disparar y luego revisar con calma qué imágenes se sostienen.

Las fotos están hechas con la Ricoh GR IV Monochrome y editadas con Lightroom Classic.

Espero que os guste.

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Interesante el video, tienes bien dominado eso de ir caminando y fotografiar sin parar, y encima paseando al perro a la vez, eso tiene mérito. También hay que valer para ir fotografiando por la calle a bocajarro eso es algo que yo creo que no haría, me ha gustado mucho el momento de el bar “El Perrito” y esa señora con el perro, buena composición sin pararte ni pensar, todo sobre la marcha :+1:.

Un saludo Jaume.

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Es curioso porque mi poca experiencia en este tipo de fotos me está mostrando que cuando vas con un móvil o una cámara la gente parece estar más pendiente de ti, sin embargo si salgo con alguna cámara analógica, normalmente más grande y aparatosa la gente pasa más de mi, casi me hago invisible

Ayer mientras fotografiaba el mural que subí ayer mismo una señora que pasaba me dijo “ a mi no me saques” y eso que el mural está en una fachada a la altura de un 1º-2º piso y era imposible que saliera por el ángulo de la cámara, cosa que le hice ver y se quedó más tranquila

A lo mejor piensan que estás haciendo un video y que o no saldrán o tendrán tan poco presencia que no le importará, no lo sé

Pero tengo que probarlo algún día

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Esteban, muchas gracias.

Lo de tenerlo dominado quizá es demasiado generoso, pero te lo compro a medias. La GR ayuda mucho en ese tipo de salida: la llevas preparada con enfoque por zona, ves algo, disparas y sigues andando. Si te paras demasiado, muchas escenas ya se han ido.

Lo del bar El Perrito también fue uno de los momentos que más me gustó al revisar el material. La señora, el perro y el cartel estaban ahí, casi regalados. Sólo había que no estropearlo demasiado. Otra situación muy similar se produjo delante de la atracción de feria, con la mujer que me mira y su perro que la mira a ella.

Un saludo.

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Miquel, gracias por comentar.

Creo que ahí hay un factor importante: no ponerse la cámara delante de la cara para apuntar. Con la Ricoh puedes disparar desde la mano, desde el pecho o casi mientras sigues caminando. Eso cambia bastante la relación con la gente. No parece tanto que estés “apuntando” a alguien, y la escena no se rompe igual.

Con el móvil, en cambio, muchas veces la gente sospecha más. Quizá porque lo asocia a algo inmediato, social, publicable al segundo. Y con una cámara grande pasa lo contrario: se ve más aparatosa, pero también más lenta, más rara, menos agresiva en según qué contextos.

Aun así, tampoco conviene engañarse. Si alguien se incomoda, lo mejor es seguir andando y no forzar la foto. Hay imágenes que no compensan el mal rato. De momento no he tenido ninguna mala experiencia, ni tan solo me han llamado la atención.

Lo de la señora del mural me parece muy reconocible. A veces la gente siente que ya la estás metiendo dentro de la escena aunque ni siquiera entre en el encuadre. La cámara tiene esa mala fama ganada a pulso.

Pruébalo algún día. Al principio se hace raro, pero esa forma de fotografiar sin levantar la cámara a la cara cambia mucho la manera de moverse por la calle. Con la Leica M10 Monochrome lo hago igual y va bien.

Un saludo.

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Buen reportaje!
Siempre es de agradecer como hacen las cosas los demás. Ver el uso del equipo en el campo de batalla.

Gracias por compartir.
Salu2.
Albert .

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Muchas gracias, Albert.