Subo esta foto no tanto por su cualidades fotográficas -que sé que son mejorables, porque había muchísimo viento y me costaba mantener el pulso- como por el efecto Fohen que documenta, que a mí me fascina y que aquí donde vivo se ve muy a menudo: el viento húmedo del norte choca contra la cordillera y apenas consigue rebasarla. En esta foto parecía que las nubes se derramaban sobre la cordillera como la nata sobre una tarta. Tengo un par de ellas y no sabía cuál enseñaros -eso me pasa mucho-.
Que lujo poder ver este espectáculo habitualmente, yo aprovecharía para ir fotografiándolo hasta dar con una que se diferencie de anteriores, seguro que al final lo consigues
¡Qué maravilla de momento!
Creo que aciertas con la primera y más atendiendo a la explicación que nos ofreces.
Esas espigas del primer plano son tan bonitas como el manto de nubes. La conjunción, fantástica.