Al otro lado del río Nervión, en Bilbao, el paseo fluvial es compartido por ciclistas, peatones, deportistas y/o gente que corre, o anda rápido.
Una tarde de otoño, anocheciendo ya, bajo el puente que une la zona del Guggenheim con la Universidad de Deusto me fijé en una zona oscura de varios metros con iluminación desde el suelo. Pasaba un flujo constante pero pausado de gente de todo tipo. Mi idea fue encontrar una silueta en acción.
Gracias por pasar, comentar y marcarla.
Pues cuando uno ha encontrado una ubicación con potencial, hay que volver de vez en cuando, realizar unos cuantos disparos por si hay suerte, otras veces hay que ser como un cazador: esperar al acecho hasta que pase la “víctima” adecuada…